ANA
MARÍA ARIAS DE COSSÍO:
DISCÍPULA,
HIJA Y NIETA DE INTELECTUALES.
Introducción
Tuve la suerte de tener
como profesora a Ana María Arias de Cossío en dos ocasiones en la carrera de
Historia del Arte. En dos asignaturas: Arte Español de Finales de Siglo XIX, y
en la Monografía de Goya, en 3º y 4º curso respectivamente. Su forma de dar
clase vislumbraba las enseñanzas de la Institución Libre de Enseñanza, de su
tío, Manuel Bartolomé Cossío, Director del Museo Pedagógico Nacional y presidente
de las Misiones Pedagógica. Tenía un bagaje cultural que le venía de
nacimiento, y lo trasladaba día a día. "El arte de saber enseñar" es su insignia como profesora y como nieta de Bartolomé Cossío. Su infancia transcurrió con autores de la talla de Gregorio Marañón, Ortega y Gasset, Gerardo Diego, Jorge Guillén... Ella era puro conocimiento
y lo trasmitía en cada una de sus clases.
"Decía Delibes, que Ana María era pura cepa de los Cossío".
No es difícil de creer
que una pequeña niña, criada con sus abuelos en tal ambiente intelectual, haya
llegado a ser la grandísima profesora y catedrática de Historia del Arte, que
yo he tenido el placer de conocer. Dio la casualidad que no pude asistir a su examen
final de la asignatura "Goya", y me ofreció la oportunidad de hacerlo en su
despacho de manera oral. Prácticamente fue un diálogo con ella sobre el gran pintor español,
diálogo que no podría haber tenido si ella no me hubiese enseñado al autor de
tal manera que parecía casi un rostro familiar.
Biografía[1]
Ana María Arias de Cossío, (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife; 17 de octubre de 1945) es Doctora en Historia del
Arte (Universidad de La Laguna) y Catedrática Emérita de la Universidad
Complutense de Madrid. Profesora, académica, investigadora, escritora y
biógrafa.
Nació en 1945 en La Laguna (Tenerife) en el seno de una familia de
intelectuales de la alta burguesía, los Cossío. Ya desde niña, pudo disfrutar a
su alrededor de un ambiente muy diferente al de los otros niños. Debido al
fallecimiento prematuro de su madre, sus abuelos, Mariano de Cossío Martínez
Fortún y Ana Estremera de la Torre de Trasierra, se hicieron cargo de su
educación.
Los hermanos Cossío Martínez-Fortún se habían educado en Madrid bajo la
atenta mirada de su tío Manuel Bartolomé Cossío,
pedagogo krausista e historiador del arte
español que dejó el estudio más importante sobre la obra de El Greco y que
inició la revalorización histórico-artística del pintor cretense. Director
del Museo Pedagógico Nacional y
Presidente de las Misiones Pedagógicas,
Manuel Bartolomé Cossío fue uno de los más importantes pedagogos de finales del
XIX y principios del XX.
Para Mariano de Cossío, abuelo de Ana María, las influencias de su tío
Manuel Bartolomé y de la Institución Libre de
Enseñanza, fueron definitivas en su desarrollo profesional. Pintor
realista preocupado por la recuperación de la forma y maestro en el manejo de
la luz, fue un retratista excepcional. Pero también realizó muchos paisajes,
bodegones y pintura mural. De esta última, cabe destacar la pintura al fresco
del techo del Paraninfo de la Universidad de La Laguna.
De la misma manera, Manuel Bartolomé y el ambiente de la Institución Libre
de Enseñanza, influyeron en gran medida en sus tíos abuelos, José María de Cossío, gran
escritor, polígrafo y académico, y Francisco de Cossío,
periodista, académico y director del Museo Nacional de Escultura.
Fue en ese ambiente en el que creció Arias de Cossío en La Laguna, adonde
tuvieron que irse Mariano de Cossío y Ana Estremera al ser depurados tras la
Guerra Civil. Un ambiente intelectual en el que no faltaron figuras como Gregorio Marañón, Ortega y Gasset, Gerardo Diego, Jorge Guillén… quienes acudían de vez en cuando a visitarlos y
a las tertulias que allí organizaban.
Por tanto, no es de extrañar que los derroteros profesionales de Arias de
Cossío estuvieran influidos por aquella atmósfera de la que se impregnó desde
niña. En el año 63 comenzó la carrera de Historia, y un año después se casó con
Antonio Bacallado. Durante sus estudios universitarios, tuvo a sus tres
primeros hijos. En la Universidad de la Laguna se encontró con profesores de la
talla de Emilio Lledó, Gregorio Salvador, Jesús
Hernández Perera, Juan Álvarez Delgado o
Francisco Quirós entre otros.
En 1969 terminó su licenciatura y en 1972 logró el grado de doctora con la
tesis José Gutiérrez de la Vega, pintor romántico, obteniendo la
calificación de sobresaliente cum laude. Ejerció un año como
profesora ayudante en la Universidad de La Laguna y
posteriormente toda la familia se trasladó a Madrid. En 1975,
año en el que obtuvo la plaza de profesora titular de la Universidad
Complutense de Madrid, nació su cuarta hija. En 2007 consiguió la
Cátedra de Arte en la misma universidad y en el año 2014 fue nombrada catedrática
emérita.
La docencia ha sido para Arias de Cossío el aspecto más importante de su
carrera, sin olvidar las numerosas publicaciones e investigaciones. Gran
experta en pintura del XIX español y francés, se ha especializado, además, en
escenografía teatral, cuyo culmen ha sido la publicación de una monumental
biografía sobre la figura de la gran actriz Nuria Espert, convirtiéndose en su biógrafa personal
autorizada. En 2013 y a propuesta de Arias de Cossío, la insigne actriz fue
nombrada Doctora Honoris Causa en la Universidad Complutense, siendo Arias de
Cossío quien leyó la laudatio de dicho acto académico.
En la actualidad, ya jubilada, se halla centrada en la publicación de la continuación de la biografía de Nuria Espert, así como en distintas actividades que se están organizando desde la presidencia de la Fundación Jiménez Cossío.
[1] Consultado el 22/07/20.
Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Mar%C3%ADa_Arias_de_Coss%C3%ADo




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