Federico Garcia Lorca


Federico Garcia Lorca.
Estatua en Plaza de Santa Ana Madrid


FRAGMENTO DE BODAS DE SANGRE.
Federico García Lorca (1933)    

Madre.-

Calla, he dicho. ¿no hay nadie aquí?. Debería contestarme mi hijo. Pero mi hijo es ya un brazado de flores secas. Mi hijo es ya una voz oscura detrás de los montes. ¿Te quieres callar? No quiero llantos en esta casa. Vuestras lágrimas son lágrimas de los ojos nada más, y las mías vendrán cuando yo esté sola, de las plantas de mis pies, de mis raíces, y serán más ardientes que la sangre.

Vecina.-

Vente a mi casa; no te quedes aquí.

Madre.-

Aquí, aquí quiero estar. Y tranquila. Ya todos están muertos. A media noche dormiré, dormiré sin que ya me aterren la escopeta o el cuchillo. Otras madres se asomarán a las ventanas, azotadas por la lluvia, para ver el rostro de sus hijos. Yo no. Yo haré con mi sueño una fría paloma de marfil que lleve camelias de escarcha sobre el camposanto. Pero no; camposanto no: lecho de tierra, cama que los cobija y que los mece por el cielo. (Entra una mujer de negro que se dirige a la derecha y allí se arrodilla. A la vecina) Quítate las manos de la cara. Hemos de pasar días terribles. No quiero ver a nadie. La tierra y yo. Mi llanto y yo. Y estas cuatro paredes. ¡Ay! ¡Ay!


IDEARIO DE LA ESCUELA NUEVA EN LA ACTUALIDAD. INTERCAMBIO. 

Uno de los conceptos que me llama la atención de la Nueva Escuela es el de maestro-alumno. Me parece necesario e importante el intercambio entre alumno y maestro en reciprocidad. 

Cambiar el sentido de transmisión de información en una sola dirección, y estar despiertos a la escucha, fomentar la reflexión a través de la visión del otro.

Es interesante también la interculturalidad, y la conjunción de disciplinas ya que nos acerca a visiones diferentes del mundo, de la vida, lo que indudablemente es enriquecedor y genera curiosidades e inquietudes que a la fuerza son motores para la creatividad.

El intercambio como motor para desarrollar la cultura.

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